Una muerte anunciada

Antes de pasar a otras cuestiones, me vais a permitir una breve incursión en el mundo de las licencias para señalar que la empresa Comic Images estrenó su línea de productos Marvel en 1984, comercializando camisetas estampadas de Thor, Lobezno y Alpha Flight. Ya que estamos en confianza, os diré que la calidad de aquella primera remesa dejaba bastante que desear, lo cual provocó quejas. Más adelante, estas deficiencias se irían subsanando y Comic Images amplió su catálogo para incluir pegatinas y trading cards de personajes marvelianos.

2017613 de Abril. Además del último número de The Micronauts, esta semana aparece a la venta Coyote # 6 USA. Epic había contratado inicialmente seis números de la colección creada por Steve Englehart, decidiendo prorrogarlos a pesar de que las ventas no eran demasiado boyantes. Lo más curioso del contenido de este ejemplar es la presentación del personaje X-Caliber, un mercenario asesino que perecería en el número siguiente. Cuenta el amigo Steve que Marvel llegó a hacerle una oferta para adquirir los derechos de propiedad del nombre, ya que él lo tenía como marca registrada. Al no fructificar las negociaciones, La Casa de las Ideas se decantó finalmente por lanzar la serie mutante que todos conocemos como Excalibur. ¡En otras circunstancias, el cómic podría haberse denominado X-Caliber!

Pero la historia de X-Caliber no terminó ahí. Ya a finales de 1991, Marvel y la editorial Valiant se enzarzaron en una agria disputa a cuenta de la nueva serie X-O Manowar. Marvel amenazó entonces con acciones legales, por entender que el título podía prestarse a confusión con las cabeceras que integraban la franquicia mutante. Se da la circunstancia de al frente de aquella Valiant primigenia se hallaba Jim Shooter. Este había fichado a Steve Englehart para que colaboraba en los guiones de los primeros números de X-O Manowar. Lejos de dejarse amilanar por la ofensiva legal emprendida por Marvel, Valiant contraatacó resucitando al X-Caliber de Englehart en las páginas de X-O Manowar, tras llegar a un acuerdo con él para que cediera temporalmente los derechos. Básicamente, lo que se estaba librando era una guerra corporativa soterrada: ¿Que no os gusta nuestro café X? ¡Pues ahí van dos tazas! A la postre, Marvel no logró que Valiant retirara el nombre de X-O Manowar, pero el personaje de X-Caliber sí desaparecería del mapa. Tanto es así que, para las reediciones en tomo de los episodios en los que intervenía, Valiant procedió a rebautizarlo con el nombre de Sniper (Francotirador). Este peculiar culebrón tendría una inesperada vuelta de tuerca tres años después, cuando la macrosaga La Era del Apocalipsis dio origen a una realidad alterada donde la cabecera Excalibur fue sustituida por otra titulada X-Calibre… ¡sólo durante cuatro episodios!

1Otra novedad que nos interesa resaltar es el volumen The Power of Iron Man, englobando la legendaria línea argumental “El demonio en la botella” que en su día desarrollaran David Michelinie, Bob Layton y John Romita jr. Este sería el tercer y último libro de aquella extraña colección marveliana de recopilatorios que no contó con denominación propia, aunque sí iba numerada en la parte superior de las cubiertas. Al igual que sucediera con “La Saga de Fénix Oscura”, la portada corrió a cargo de Bill Sienkiewicz. Y se mantuvo el mismo diseño “genérico” de cubierta: los nombres de los autores no figuraban por ninguna parte, salvo el de Stan Lee como autor del texto de presentación.

Desconozco las razones por las cuales Marvel interrumpió la colección. Mi impresión personal es que la editorial consideraba más productivo expandir la línea de novelas gráficas con material inédito antes que destinar recursos a los tradepaperbacks. Así, el parón de los recopilatorios se prolongaría hasta el otoño de 1986, momento en el que se reactivó su publicación… ¿Adivináis con qué título? Venga, os dejo que lo meditéis con calma, y al final del artículo desvelaremos el misterio.

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17 de Abril. Ningún otro cómic del mes despertó tanta expectación como Alpha Flight # 12 USA. Por más que ya se hubiera publicitado que un miembro del grupo perecería en el curso de este número especial, pocos podían sospechar que la víctima iba a ser su líder. El que sí estaba al tanto era Peter David, quien por aquel entonces trabajaba en el departamento de ventas. Ya podéis imaginaros la escena que montó John Byrne al descubrir que David había estando filtrando la noticia a un grupo de libreros especializados. Este último explica que se limitó a distribuir unas fotocopias que le había entregado previamente Denny O’Neil, el editor de la cabecera USA, por lo cual no acepta ninguna responsabilidad en el asunto. Además, matiza que las imágenes que obraban en su poder no mostraban la muerte del Guardián, sino que se correspondían a una secuencia onírica extraída del número siguiente. En dicha escena, Heather MacNeil Hudson huía despavorida después de que el cadáver en llamas de su marido se alzara de su tumba.

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David está convencido de los libreros no se habían percatado de nada hasta que Byrne irrumpió en la sala pegando gritos, algo que el artista anglocanadiense desmiente enérgicamente. Según él, O’Neil negó haber dado su permiso para divulgar las páginas. Los dos autores ni tan siquiera se ponen de acuerdo a la hora de establecer dónde tuvo lugar el percance: David asegura que se trataba de una reunión de libreros, mientras que Byrne tiene clarísimo que sucedió en una comic convention. En fin, podríamos entretenernos un rato contrastando ambas versiones, pero no tendría mucho sentido hacerlo porque este es uno de esos casos donde resulta casi imposible discernir cuál es la verdadera. Yo tengo una frase que suelo repetir con cierta frecuencia, y es que en este mundo a nadie le gusta ser el villano de su propia historia. Así es la naturaleza humana, ¡qué le vamos a hacer!

Ahora que el tiempo ha elevado a la categoría de clásico el trabajo de Byrne en Alpha Flight, no está de más recordar que este episodio en particular fue recibido con alguna que otra crítica no demasiado complaciente. Sin ir más lejos, el columnista del popular magazine Amazing Heroes concluía que era un error matar al Guardián tan pronto, cuando el personaje todavía no había tenido ocasión de desarrollarse y dejar una huella perdurable. Tampoco estaba conforme con la escena de la muerte, a su juicio resuelta con un anticlímax carente de épica superheroíca. Son argumentos sólidos que podrían incluso compartirse pero, a mi modo de ver, en ningún sitio está escrito que un héroe deba encontrar su fin luchando contra su némesis. Byrne veía al Guardián como el miembro menos interesante de Alpha Flight, de ahí que no le temblara el pulso a la hora de eliminarlo. Creía que su muerte podría generar un conflicto que dotara de más profundidad a las historias. Obviamente, la manera en que estaba estructurado el argumento buscaba jugar al despiste con los lectores. Si recordáis el episodio, hay un momento donde parece que la víctima va a ser Ave Nevada. Y el gran shock llega cuando nadie se lo espera, una vez que ya ha concluido la batalla con Omega Flight. A partir de ahí, cada uno es muy libre de juzgar si los méritos del cómic están o no a la altura de su fama… ¿Qué opináis vosotros?

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También con la firma de Byrne, Fantastic Four # 268 USA permitiría al autor acometer el desafío que se había planteado: realizar una historia del Doctor Muerte… ¡sin el Doctor Muerte! A raíz de la batalla con Terrax, todo lo que parecía haber quedado del monarca latveriano era su máscara metálica, y ahora esta cobraba vida súbitamente, ante la mirada atónita de la Antorcha Humana y Hulka. Otro detalle original del cómic lo descubrimos en su portada, un fotomontaje realizado por Eliot R. Brown tomando como base una máscara real de Victor von Muerte.

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Por último, The New Defenders # 133 USA hace entrar en liza a la pareja de detectives Cutlass y Typhon. Él era un investigador a la antigua usanza, y ella una damisela asiática capaz de defenderse en el combate cuerpo a cuerpo. Aunque el tándem creativo del episodio lo formaban Peter B. Gillis y Alan Kupperberg, nosotros nos quedamos sobretodo con la portada de Kevin Nowlan, donde ya hacía gala de su estilo inconfundible.

4Y hasta aquí hemos llegado por hoy. Pero esperad, que aún tenemos que resolver nuestro acertijo recopilatorio: ¿Con qué título reanudó Marvel sus ediciones de tradepaperbacks? Y la respuesta es… ¡The Official Handbook of the Marvel Universe! Entre 1986 y 1987 se publicaron un total de diez tomos con reediciones de la serie deluxe, a razón de dos ejemplares por volumen. En España, los Handbook también llegaron a venderse en algunas librerías especializadas de las grandes capitales, evidenciando el interés de los aficionados más irreductibles por hacerse con esta colosal enciclopedia marveliana de los ochenta. A destacar que el formato libro resultaba particularmente idóneo para consultar fichas específicas con mayor comodidad. ¡Apuesto a que alguno de los que estáis leyendo esto sigue conservando la colección en un rincón preferente de su tebeoteca!

Miguel G. Saavedra

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