Marvel Mistery Morsa

1A partir de Febrero de 1984, la indumentaria clásica de Spiderman dejó paso al disfraz negro también en los recuadros inferiores de las cubiertas Marvel. La edición que se comercializaba en el circuito de librerías especializadas no llevaba código de barras, por lo que habitualmente dicho espacio se cubría con un dibujo de Spidey. ¡Nadie hubiera vaticinado entonces que el nuevo uniforme iba a permanecer ahí como emblema de la editorial durante más de tres años y medio!

14 de Febrero. A pesar de que John Byrne tenía la reputación de no fallar nunca con las fechas de entrega, su editor en Fantastic Four le encargó que guionizara un fill-in (número de relleno) por si acaso hacía falta utilizarlo en un momento dado. El episodio en cuestión lo dibujó Kerry Gammill, artista texano con un estilo muy similar al del propio Byrne. Los resultados fueron tan óptimos que al final “BigJohn acabó proponiendo que el cómic se integrara en la colección regular porque le parecía una lástima que quedara inédito. ¡Y eso es lo que se hizo este mes en Fantastic Four # 266 USA! A la historia original se le añadieron tres páginas extra ilustradas por Byrne, quien también se encargaría de entintar los lápices de Gammill con objeto de dotar al conjunto de una mayor consistencia. Narrado a modo de flashback, el relato presentaba a la nueva villana Karisma, con un Gammill bastante entonado que supo salir airoso del reto de tener que suplir a su “maestro”.

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Para no perder la costumbre, JB haría doblete esta semana con Alpha Flight # 10 USA: ¡Sasquatch contra el Super Skrull! Byrne consideraba al supersoldado alienígena su segundo villano favorito de Los 4 Fantásticos, sólo superado por el Doctor Muerte, pero no había llegado a utilizarlo en ninguna trama argumental de Los 4F. Aquí vio la ocasión perfecta porque necesitaba un oponente que fuera que capaz de plantar cara a Sasquatch, enlazando con el “falso crossover” iniciado en el número anterior. Siete años después, el Super Skrull volvería a reencontrarse con Byrne en una trama de Namor the Sub-Mariner donde también se jugaba la baza de la identidad falsa.

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Ya en clave arácnida, Marvel Team-Up # 141 USA resulta reseñable no tanto por su contenido como por el hecho de reunir en su portada los talentos creativos de Arthur Adams (lápices) y Mike Mignola (tintas). Por aquel entonces, ambos eran autores novatos que trataban de abrirse camino en la industria editorial. En el caso de Adams, su primer trabajo para La Casa de las Ideas coincidió con la cubierta de Marvel Fanfare # 13 USA, publicada apenas dos meses atrás. El artista rubricó aquella ilustración simplemente como “Adams“, lo cual dio lugar a una pequeña controversia porque algún lector interpretó que dicha firma podía prestarse a confusión con otro famoso Adams que respondía al nombre de Neal. Al Milgrom, el editor USA de Marvel Fanfare, trató de quitarle hierro al asunto argumentando que los dos estilos eran muy diferentes, por lo cual no entendía que nadie pudiera sentirse engañado. ¡Además, él tampoco era quien para decirle a un dibujante cómo tenía que firmar sus trabajos!

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Sea como fuere, algún poso sí que debió de dejar toda aquella polémica en el joven Artie, porque para sus siguientes trabajos ya empezó a utilizar su nombre completo, o al menos la inicial del mismo, hasta que finalmente encontró una rúbrica con la que se sentía satisfecho. Esta de Marvel Team-Up es una de sus escasas portadas en las que aún figura como “Adams” a secas.

Justamente por aquellas mismas fechas, Milgrom asumía el difícil reto de sustituir a Bill Mantlo como guionista de Peter Parker The Spectacular Spider-Man, a la vez que se mantenía como dibujante de la cabecera. Este número en concreto incluía una aventura de la Gata Negra, apareciendo Spidey tan sólo en la última página. Más llamativa aún es la logoforma del cómic, una imagen dividida entre la indumentaria clásica y la moderna que no volvería a repetirse en ningún otro número de la colección.

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También en The New Defenders # 131 USA estaba a punto de producirse un relevo de guionista: JM DeMatteis se limitó a esbozar el argumento del cómic y dejó los diálogos en manos de quien sería su sucesor al frente de la serie, Peter B. Gillis. Para darle un toque especial a su despedida, DeMatteis quiso rendir un peculiar tributo a sus idolatrados Beatles introduciendo en la historia a un estrafalario villano denominado la Morsa, igual que el personaje del film televisivo Magical Mystery Tour. El cartel promocional mostraba a los miembros de la banda disfrazados con máscaras de animales: morsa (John Lennon), hipopótamo (Paul McCartney), conejo (George Harrison) y gallina (Ringo Starr). ¡Como se puede apreciar en el dibujo de Alan Kupperberg, la Morsa marveliana homenajeaba al Magical Mystery Tour hasta en el emblema de su pecho!

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La canción “I am the Walrus” (Yo soy la Morsa) tal vez no figure entre las más conocidas de la banda de Liverpool, pero sí entre las más originales. Personalmente, tengo que admitir que yo no le encuentro ningún atractivo especial, pero el hecho cierto es que ha llegado a contar con versiones a cargo de intérpretes tan variopintos como Bono de U2, Oasis, Styx o el mismísimo Jim Carrey. ¡Por algo será! Aquí mismo tenéis el videoclip con la alucinante performance de Carrey junto al célebre productor George Martin

Aparte, DeMatteis aprovechó para sugerirle a Gillis que desarrollara las aficiones musicales del Hombre de Hielo, integrante de la facción-X del equipo defensor junto al Ángel y la Bestia. Aunque ambos discrepaban sobre cuáles deberían ser los gustos de Bobby Drake: por mucho que Gillis se lo imaginara como un fan de Brian Eno, DeMatteis estaba convencido de que le pegaba más el estilo rockanrolero de Bruce Springsteen. En fin, ya lo veis… ¡De estas cuestiones tan trascendentales se ponían a discutir los creadores marvelianos cuando no tenían nada mejor que hacer!

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Mientras, en el pelotón de rezagados de las Guerras Secretas, Iron Man # 182 USA traía de vuelta a James Rhodes con su nueva armadura alienígena importada directamente del Mundo de Batalla. El evento pasó un tanto desapercibido y ni tan siquiera se destacaba en portada, quedando en segundo plano ante el drama personal vivido por un Tony Stark cuya batalla contra el “demonio en la botella” tocaría fondo en el transcurso de este mismo episodio.

8Cerramos capítulo con Lando Calrissian, protagonista absoluto de Star Wars # 83 USA. Por la información de que disponemos, lo más seguro es que se tratara de una historia de inventario que decidió programarse a última hora. El argumento lo realizó Linda Grant, una editora adjunta que apenas hizo carrera en Marvel, y el siempre solvente Bob McLeod se ocupaba de la parte gráfica.

24 de Febrero. Si descontamos la revista Marvel Age, tan sólo dos novedades aparecieron a la venta esta semana, ambas pertenecientes a la línea Epic: Dreadstar # 10 USA y la novela gráfica Heartburst. En realidad, esta última venía a ser un cómic Epic un poco “camuflado”, ya que se publicó dentro de la colección Marvel Graphic Novels. Los títulos de Epic aún tendrían que esperar casi cuatro años para poder estrenar su propia colección de novelas gráficas independiente. Hasta entonces, continuaron insertándose dentro de la cabecera general marveliana, mayormente porque era la única disponible…

Heartburst se concibió en un principio como un serial creado por Rick Veitch para la revista Epic Illustrated. Sin embargo, el editor Archie Goodwin vio tanto potencial en él que optó por promocionar el proyecto al formato álbum. Su acción nos trasladaba a un mundo donde se concedía caracter divino a las antiguas emisiones televisivas que llegaban procedentes de la Tierra, considerándose “mensajes de Dios” a los anuncios publicitarios. En esa sociedad oprimida, un joven con el “esponsorizado” nombre de Sunoco Firestone terminaría convirtiéndose en fugitivo al desafiar la ley que prohíbe las relaciones interraciales de los humanos con los aborígenes del planeta.

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Sólo los cómics con distribución exclusiva en librerías podían exhibir sus portadas libres de recuadros y códigos de barras. Así sucedía con este décimo volumen de la colección Marvel Graphic Novels. En el bullpen reconocían que odiaban a muerte los antiestéticos códigos de barras, pero los consideraban un peaje ineludible que había que pagar para acceder con normalidad a los distintos puntos de venta.

10.Una guerra muy distinta se libraba en Dreadstar # 10 USA, enfrentando al titular de la cabecera con el traidor Z en un apocalíptico combate sobre las ruinas de Mundo Gema. A partir de este número, la colección abandonó su cadencia bimestral para pasar a publicarse cada seis semanas. Esta atípica periodicidad buscaba acomodarse al ritmo de producción de Jim Starlin, pero los episodios tenían una extensión de 30 páginas y pronto se constató que la carga de trabajo resultaba excesiva para el autor, por lo que el “experimento” sólo aguantó hasta finales de año.

De Starlin se decía en Marvel que era un auténtico desastre con la ortografía, ¡ahí estaba su talón de Aquiles como guionista! Él mismo era consciente de ello y trataba de enmendarse, un esfuerzo puesto en valor por Mary Jo Duffy, su supervisora en Epic. Para que os hagáis una idea, recuerdo haber visto unos apuntes de Dreadstar donde Starlin había escrito de su puño y letra la línea de diálogo “Yes, I supsose“… en lugar de “Yes, I suppose”, que sería el término correcto. ¡Por suerte para él, su formidable sentido de la narrativa compensaba con creces todas las faltas ortográficas que pudiera cometer!

Miguel G. Saavedra

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