Secretos del sistema

En nuestra anterior sección nos aproximamos al funcionamiento del mercado del comic book USA, explicando cómo los tradicionales “newsstands” habían dejado paso a una nueva distribución focalizada en el circuito de librerías especializadas.

Aquello parecía que iba a ser la gran panacea, pero las limitaciones del sistema acabaron pesando más que sus virtudes.

Considerad esto: el hecho de no poder hacer devoluciones obliga a los libreros a ser extremadamente cautos con sus pedidos. Para ellos es una cuestión de supervivencia, ya que, si el material sin vender rebasa cierto nivel, se esfuman las ganancias y aparecen las pérdidas. Y las editoriales son conscientes de ello, de ahí que prefieran apostar sobre seguro a la hora de diseñar sus lanzamientos. Si sacas una nueva colección con personajes consolidados, sabes que tienes unas ventas mínimas garantizadas y que vas a contar con el respaldo de las librerías. Sin embargo, si te da por probar con una nueva línea de cómics de ciencia ficción, por poner un ejemplo, las probabilidades de pegarse un batacazo son más que elevadas. Hay una regla no escrita que dice que, cuando una librería tiene que hacer un pedido de un cómic no considerado “hot”, pide una cantidad determinada del número uno, pensando que al ser novedad podrá venderlo más o menos bien. Pero luego, para el número dos lo que hace es recortar el pedido a la mitad. Y para el número tres, vuelve a rebajarlo a la mitad. Por eso a veces se dice que hay colecciones que nacen muertas antes de que el primer número haya llegado a ponerse en circulación. Y la situación puede adquirir tintes dramáticos tratándose de una editorial pequeña…

Marvel Previews es el catálogo oficial donde se descubren todas las novedades Marvel en USA. La oferta mensual presenta entre 120 y 130 títulos que cubren las distintas líneas de la editorial, si bien la tendencia en los últimos tiempos es a rebajar un poco esa cifra. Los volúmenes recopilatorios han ido ganando importancia hasta llegar a representar aproximadamente un tercio de la producción total.

He aquí una pequeña anécdota acerca de un autor que se animó a publicar su propio cómic hace unos años. El hombre hizo sus deberes: encargó la portada a un reputado ilustrador, contrató un costoso anuncio a página completa en el catálogo Previews, y hasta montó un concurso en la por aquel entonces boyante revista Wizard. Cuando el cómic salió por fin a la venta, el autor se paseó orgulloso por las librerías especializadas de su zona para ver cómo era recibida su creación. Y descubrió, para su horror y consternación, que ninguna de ellas había solicitado ni tan siquiera un triste ejemplar.

Este puede parecer un caso un tanto extremo, y sin duda lo es, pero no deja de ser un reflejo evidente de esas limitaciones del sistema que señalábamos antes.

En los últimos años, tanto Marvel como DC han buscado ampliar horizontes y salir del gueto de las tiendas especializadas, dicho sea sin ánimo peyorativo, distribuyendo tomos recopilatorios y novelas gráficas a través de otros canales como puedan ser grandes almacenes o librerías. Y hay una apuesta decidida por el formato digital, con iniciativas como la aplicación AR (Realidad Aumentada), que podría considerarse una nueva manera de leer cómics con “efectos especiales” y extras como los de un DVD.

Aparte, resulta innegable el positivo impacto comercial alcanzado por la ambiciosa campaña de promoción que DC puso en marcha para proyectar sus “Nuevos 52”, campaña que ahora Marvel está llevando incluso más lejos para potenciar el eco mediático de la saga A vs X (Vengadores contra Patrulla-X). Y todo apunta a que el relanzamiento general del Universo Marvel que se presenta bajo el sello Marvel Now va a arrancar con los mejores datos de ventas desde hace una década, superando las cifras de Civil War. De momento, los pedidos iniciales del primer número de Uncanny Avengers rebasan ya las 300.000 copias. En un principio se señaló que podrían rozar incluso las 400.000, y así lo reflejamos en la versión impresa de nuestra sección, pero al final parece que la cosa quedará un poco por debajo. De todas maneras, no hay que descartar que la “cota 400” sí llegue a alcanzarse posteriormente con el debut de Los Vengadores de Jonathan Hickman, un título a priori más potente.

Tras tocar fondo en el 2010, la industria del comic book parece haber iniciado la senda de la recuperación, aunque todavía es pronto para saber si estas iniciativas van a servir para consolidarla.

Además, aun siendo importante, este repunte de ventas no despeja otras dudas que tal vez cabría plantearse. Vivimos una época en la que los superhéroes reinan en las producciones de Hollywood de manera incontestable, hay quien diría que abrumadora. Entonces, ¿por qué eso no repercute como debiera en las ventas de los cómics de los que se nutren? Definitivamente, algo falla cuando no logramos encontrar la manera de atraer al menos a una parte de esos millones de espectadores que abarrotan las salas de exhibición. Fenómenos editoriales como Harry Potter, Canción de Hielo y Fuego, Crepúsculo o Los Juegos del Hambre demuestran que los lectores están ahí fuera, que diría el agente Mulder. El reto está en convertirlos en lectores habituales de comic books.

¿Deberíamos retornar a universos superheroicos más sencillos? ¿Convendría reducir el número de publicaciones? ¿Sería necesario modificar formatos? ¿Interesaría replantearse a fondo el sistema de distribución? ¿Hasta qué punto las descargas digitales pueden sustituir a las ediciones en papel?

Seguro que estas son preguntas que también deben estar formulándose las cabezas pensantes que rigen los destinos de las grandes editoriales.

El futuro de los comic books en el siglo XXI dependerá, en buena medida, de que sean capaces de acertar con las respuestas.

Miguel G. Saavedra

 

Marvel está jugando fuerte la baza de las “variant covers” para promocionar la nueva línea Marvel Now. De la veintena de cubiertas alternativas que se han anunciado del primer número de All-New X-Men, me apetecía destacar esta pequeña genialidad de Skottie Young presentando versiones infantiles de nuestros mutantes favoritos: “A ver, ¡¿¡quién de vosotros le ha hecho eso al pobre Bobby!?!

 

Deja un comentario